CORONEL HERNÁN MEJÍA GUTIÉRREZ, ASPIRANTE A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA PARTE DOS.

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Quien no conoce la historia está condenado a repetirla
Quien no conoce la historia está condenado a repetirla

CORONEL HERNÁN MEJÍA GUTIÉRREZ, ASPIRANTE A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA PARTE DOS.

QUIEN SE NIEGA A ARRODILLARSE YA QUE LA PAZ NO SE NEGOCIA, SINO QUE SE CONQUISTA DERROTANDO AL ENEMIGO ACONDUCTANDO LAS INSTITUCIONES CON UNA HOJA DE RUTA RÍGIDA Y COMPLETA LOGRANDO ASÍ PRIMERO LA PATRIA. 


“Quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, ya que las amenazas y problemas que atravesamos son más grandes que nunca convirtiendo a Colombia en un país enfermo.

Como primer punto del Plan de Gobierno se destaca la violencia generada por el narcotráfico la cual vulnera la seguridad que necesita Colombia para desarrollarse a nivel industrial, educativo, inversión de empresa privada que están siendo frenadas por el narcotráfico que es el combustible de la tragedia colombiana, ya que a la fecha Colombia posee más de doscientas cincuenta mil hectáreas sembradas de coca.

El narcotráfico es un crimen transnacional y debe ser tratado con firmeza combatiéndolo con apoyo de países como Estados Unidos.

Con respecto a este tema nos explica las etapas del narcotráfico desde el cultivo hasta la comercialización en diferentes países, y nos comenta que al no haber vías para que los campesinos saquen al mercado sus productos lícitos  se debe reubicar a los cultivadores de coca y fumigar estos cultivos sin contemplación, regionalizando los centros de acopio mientras se construyen las vías, rompiendo así con el centralismo de más de doscientos años en Bogotá. Reconstruir el IDEMA y focalizarse en fronteras y territorios abandonados por el Estado, el cual debe empezar a reivindicarse delegando funciones más no responsabilidades.

Como segundo punto destaca la violencia política encarnada por las guerrillas y comunistas hace aproximadamente ochenta años, pasando a ser la clase política la gran culpable de la violencia en Colombia; ya que la guerrilla se enquista con su apariencia humanista con el tema de inclusión y las FF.AA no tienen seguridad política.

Es urgente recuperar la autoridad y legitimidad de las instituciones del Estado y crear un gobierno pequeño y más eficiente; ya que reformar el Estado exige medidas fuertes. Reducir el gasto público es esencial para recuperar la efectividad del mismo.

Coloca como ejemplo a Estados Unidos, quien solo posee una Suprema Corte con nueve Magistrados, los cuales pasan por un examen minucioso.

Lo ideal sería crear una Suprema Corte con máximo treinta Magistrados seguida por tribunales y juzgados. Afirma que la democracia de un país es tan fuerte como lo es la moral de sus Fuerzas Militares, y que el líder de un pueblo debe rodearse del mejor equipo con gente honesta y capaz garantizando eficacia. 

Como tercer punto de su Plan de Gobierno destaca la pobreza y el desempleo, cuyo origen radica en la pésima educación, la cual tiene un modelo miserable. Hace un comparativo con Corea del Sur, quien entre los años 1952 y 1953 recibió el apoyo militar de Colombia e iba diez años atrasado; y hoy ya nos llevan cien años de ventaja, pues la educación es obligatoria y gratuita donde los alumnos desde pequeños desarrollan capacidades que enrutan en su bachillerato.

Los jóvenes colombianos están envenenados ideológicamente, sin respeto ni sueños profesionales, culpando al Estado de todos sus fracasos.

Los docentes deben ser bien remunerados, pero pasando por estrictas y rigurosas evaluaciones ante el Estado, para sí mismo contratarlos. De esta manera Colombia será templo de la cultura y el desarrollo.

“Colombia es una casa que tenemos que cuidar y poner en orden, abriendo puertas y ventanas al mundo a nivel comercial y previendo que no vaya a entrar el monstruo socialista que pretende repartir equitativamente la miseria; debemos pararnos, reaccionar y marchar para que gracias a su posición geoestratégica y despensa agrícola e hídrica inmejorables convirtamos a Colombia en una verdadera potencia”.

El pacto entre traidores y socialistas llamado Proceso de Paz se corregirá y el monopolio de las armas será exclusivo para las instituciones legítimas. 

El Coronel Hernán Mejía Gutiérrez ofrece una oportunidad para Colombia con convicciones firmes e innegociables.

 

POR MARCELA CASTRO.

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